Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a las almas de tus siervos y siervas el perdón de todos los pecados, para que consigan por nuestras piadosas suplicas la indulgencia que siempre desearon. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

Sunday, August 28, 2016

Por el eterno descanso de Clementina Lopez

Oracion por los Difuntos 
¡Oh Dios! Nuestro Creador y Redentor, con tu poder Cristo conquistó la muerte y volvió a Ti glorioso.
Que todos tus hijos que nos han precedido en la fe (especialmente por Clementina ) Participen de su victoria y disfruten para siempre de la visión de tu gloria donde Cristo vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Dales, Señor, el descanso eterno.
Brille para ellos la luz perpetua.
Descansen en paz.
Amén.

María, Madre de Dios, y Madre de misericordia, ruega por nosotros y por todos los que han muerto en el regazo del Señor.
Amén.

Tuesday, March 22, 2016

POR EL ETERNO DESCANZO DE EL SR. ANTONIO SALDAÑA

Estimados amigos 
pidamos por el tío de nuestro hermano
 José Antonio Saldaña Silva

 Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor. Amén.

 Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén.

Tuesday, May 19, 2015


Oracion a San Lorenzo

¡Oh Señor! Concédenos tu auxilio, y por la poderosa intercesion de tu mártir San Lorenzo, dígnate admitir el alma de tu siervo Jesús Arreola Sánchez al goce de la bienaventuranza.  Por Jesucristo, Señor nuestro. Amén.  Fieles almas cristianas; os de a todas Descanso aquel que es verdadera holganza, Jesucristo, Hijo de Dios vivo, el cual nació de la inmaculada Virgen Santa María por nuestra salud y de todo el mundo, y os redimió con su preciosísima sangre: Él os de su bendición, os libre y resucite en el día santo de la resurrección y del juicio final, haciéndoos participantes de la compañía de los santos Ángeles y suya, con gozo para siempre. Amén, Jesús, María y José.

Padrenuestro y Avemaria.

Rogamos y pedimos omnipotente Dios nuestro, que ya que por nuestros pecados justamente merecemos castigo, por la gloria de tu Santisimo nombre seamos libres de todas nuestras culpas y maldades.  Que vives y reinas en todos los siglos. Amen.
Oracion

Señor mio Jesucristo, que no quieres que ninguno perezca, y a quien nunca se pide, sino con una esperanza segura de tu misericordia pues por tu misma boca santa y bendita dijiste: «Cuantas cosas pidiereis en mi nombre al Padre celestial, se os concederán.»  Suplícote, Señor, por tu santo nombre de Jesús me concedas en el artículo de la muerte entero juicio, uso en mi habla, vehemente contrición de mis culpas, fe, verdadera, esperanza ordenada y caridad perfecta para decirte de todo corazón, encomiendo mi espíritu y que seas alabado por los siglos de los siglos. Amén.


Thursday, July 25, 2013

Pedimos por el alma de Pedro González que en paz descanse.





 MODO DE PRACTICAR ESTA PIADOSA DEVOCIÓN
Para hacer este ejercicio, cada uno puede servirse de un rosario común de cinco decenas, recorriéndolo dos veces para formar las diez decenas, o sea la centena de Réquiem.
Se empieza rezando un Padrenuestro y después una decena de Réquiem en esta forma:
Dadles, Señor, el eterno descanso y haced lucir sobre ellas vuestra eterna luz.
En cada cuenta grande se dirá la jaculatoria y ofrenda siguientes:
JACULATORIA
Almas santas, almas purgantes, rogad a Dios por nosotros, que nosotros rogaremos por vosotros para que El os dé la gloria del paraíso.
OFRENDA
Padre eterno, os ofrecemos la sangre, pasión y muerte de Jesucristo, los dolores de la Santísima Virgen y los de San José, por la remisión de nuestros pecados, la libertad de las almas del Purgatorio y la conversión de los pecadores.
En seguida se rezan la segunda y demás decenas de Réquiem sobre las cuentas pequeñas, repitiendo la jaculatoria y la ofrenda sobre cada cuenta grande. Acabadas las diez decenas, o sea la centena de Réquiem, se rezará la siguiente oración:
DE PROFUNDIS
Salmo CXXIX de David

Desde el profundo abismo de mis penas
a Ti clamo, Señor, de noche y día;
oye, mi Dios, los incesantes ruegos
de un corazón contrito que se humilla.

Estén gratos y atentos tus oídos
a mi voz lamentable y dolorida:
a Ti mis ayes y gemidos lleguen
pues a escucharlos tu piedad se inclina.

¿Si siempre airado tus divinos ojos
sobre las culpas de los hombres fijas,
quién estará confiado en tu presencia,
confundiéndonos sólo ante tu vista?

Más la eterna palabra de tu seno
que aplaque espero tus terribles iras;
porque son inefables tus promesas
y con tus gracias pecador invitas.

Así aunque mi alma acongojada gime
contemplando el rigor de tu justicia,
por tu palabra la indulgencia espera,
de que la hacen culpas tan indigna.

¡Oh pueblo electo! De mañana y noche,
en todos tus peligros y fatigas,
acógete al Señor con la confianza
que en su ley soberana nos intima.

Porque es inagotable su clemencia;
se muestra con los flacos compasiva;
de todas sus miserias los redime,
y siempre que le claman los auxilia.

Este Dios abrevie el tiempo
en que logre Israel su eterna dicha
cuando de tus pecados la liberte,
que con tanto rigor la tiranizan.

Encomendémonos ahora a las almas del Purgatorio y digamos:
¡Almas benditas! nosotros hemos rogado por vosotros que sois tan amadas de Dios y estáis seguras de no poderlo más perder: rogadle por nosotros miserables que estamos en peligro de condenarnos para siempre.
¡Dulce Jesús, dad descanso eterno a las benditas almas del Purgatorio!


Saturday, July 13, 2013

Pedimos por el alma de Sylvia Osorio

ORACIÓN AL FALLECIMIENTO
DE UN SER QUERIDO

¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas. Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la perdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. ¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! ¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma! ¡Míralas, oh dulce, oh pidadosísimo Jesús! y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño, y ahora lloramos la ausencia momentánea del ser querido, nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo, para vivir eternamente unidos en tu Corazón. Amén.

Monday, July 8, 2013

Rogemos por el alma de Moises Isaac Merida

Roguemos por los vivos y por los fieles difuntos. DERRAMA, Señor, tus bendiciones sobre mis padres, mis amigos y mis enemigos. Protégé a todos aquellos que me has dado por maestros, así espirituales como temporales; socorre a los pobres, prisioneros, afliguidos, caminantes, enfermos, agonizantes. Convierte a los herejes e ilumina a los infieles. Dios de bondad y de misericordia, ten piedad tambien de las almas de los fieles que se hallan en el purgatorio. Especialmente la de Moises Isaac Merida. Acelera el fin de sus penas, concede el descanso y la luz eterna a aquellos por los cuales tengo mas obligacion de orar.

Monday, May 21, 2012

ACTO HEROICO EN FAVOR DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Dios mío, en unión de los merecimientos de Jesús y María, os ofrezco a favor de las almas del purgatorio todas mis obras Satisfactorias y las que otros me aplicaren en vida y despúes de mi muerte.

Hoy las ofrezco por el alma de Raymond T. Dixon